En un partido divertido, por momentos muy disputado, el Barcelona se impuso al Real Madrid en Las Vegas. Primero apareció el Barça, después el Madrid, pero solo celebró Raphinha, que firmó un nuevo golazo -ya había marcado ante el Inter Miami-, en el estreno de Lewandowski como azulgrana. Olvidado Mbappé, el cuadro blanco también quería mostrar a sus nuevos muchachos: Tchouameni y Rüdiger.

