Habrá Clásico. Para satisfacción de organización y afición local, el Madrid se citó con el Barça para el domingo. Será un duelo desequilibrado si los blancos repiten su discretísima actuación de la semifinal. El Atlético fue mejor, mucho mejor, como confesó el propio Valverde nada más terminar, pero cuenta con un portero soberano, Courtois, y alguna individualidad capaz de decidir. El propio capitán uruguayo, que firmó un golazo, y Rodrygo, especialista ante los rojiblancos. El Atlético estuvo lejos de su versión del Metropolitano, sin aquella rabia desatada, pero aún echando de menos a Pablo Barrios generó más fútbol y ocasiones que su adversario, pero cayó como en otras épocas. Marcó Sorloth, extrañó a Julián, casi ausente, y debió disfrutar de más minutos de Almada, que casi fuerza los penaltis con su temple.

