Acostumbrado a administrar su superioridad en la Liga, el Barça se tuvo que esforzar y aplicar muchísimo para someter a un desafiante Atlético en un partido muy exigente y abierto en el Johan Cruyff. La profundidad de las rojiblancas, muy bien puestas en la cancha, alternó con la determinación y pegada de un remendado equipo azulgrana en defensa y sostenido en ataque por Caroline Graham y Claudia Pina. La incertidumbre duró hasta el minuto 88, cuando se validó el 4-2 de Brugts.

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