Los Lakers ganaron un tremendo partido ante los Nuggets de forma casi milagrosa. Perdían por tres a cinco segundos para el final y lograron empatar con una jugada en la que Austin Reaves acertó un tiro libre, falló el segundo, cogió su rebote y anotó. Luego, en la prórroga, Luka Doncic decidió el choque con una gran canasta ganadora pero… igual la prórroga nunca se debió haber disputado.

