<strong>El March Madness de la NCAA suele ser una fábrica de historias y personajes inesperados</strong>. Definida ya la Final Four, la sorpresa es la presencia de <strong>North Carolina State, que se ha metido en la gran fiesta del baloncesto universitario por primera vez desde 1983, cuando ganó el título</strong> con el tempranamente fallecido Jim Valvano en el banquillo y gracias a un palmeo en el último segundo. Los Wolfpack tratarán de repetir gesta rematando una asombrosa trayectoria en la que ha brillado <strong>DJ Burns, un voluminoso pívot de 23 años, 2,06 metros y 125 kilos que ya es una de las sensaciones del curso</strong>.

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