Fernando Alonso fue muy claro justo después de clasificar séptimo en el Gran Premio de Gran Bretaña. «Que llueva. Puedes ser el 5º o el 15º. Te la juegas, pero merece la pena tomar riesgos por ser quinto», relató en el corralito a la prensa española desplazada, como MARCA. Si llega el agua, Silverstone cambia. Y no tardó en aparecer un componente que vira las carreras al máximo, pues llueve en el trazado inglés.

