Hay veces que el pádel se empeña en hacer cuentas. Ranking, puntos, posiciones, parejas. Si con este compañero soy pareja seis, si con aquel entro como ocho, si con uno sumo más, si con otro tengo más opciones de llegar lejos. Vivimos en un deporte en el que cambiar de pareja parece, muchas veces, una cuestión matemática. Y entonces aparecen Javi Leal y Fran Guerrero para recordarnos algo mucho más importante: hay cosas que no caben en un ranking.

