Fue una noche muy dolorosa para el madridismo, un auténtico jarro de agua fría que llegó después de eliminar al PSG. La familia blanca no lo puede olvidar. Primero por el repaso sufrido sobre el verde y d<strong>espués por una foto que parte del Barcelona, empezando por Joan Laporta y terminando por Xavi Hernández,</strong> se hicieron sobre el mismo terreno de juego, sacando pecho y enseñando los cuatro dedos, uno por cada gol logrado en el Santiago Bernabéu. <strong>Fue la imagen del Clásico junto a los saltos del presidente azulgrana.</strong> Sin duda. La que más dolió y la que más alegría causó.

