Fue la segunda prueba de nivel para el Real Madrid en esta 2026/27, y de las que dejan algo de poso. Enfrente, un Ferencváros ya rodado, con la fase previa de la Europa League y dos jornadas de liga en las piernas, lo que convertía el ensayo en un examen más exigente de lo que sugiere un amistoso de agosto. Los de Mourinho lo superaron, con algún sufrimiento en el segundo tiempo, pero con nota de aprobado. Se empiezan a ver cosas, y todavía quedan dos test por delante para seguir afinando: Deportivo de La Coruña y Schalke 04.

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