La FIFA, sin hacer nada oficial, abrió un incendio… y ha terminado apagándolo antes de que se convirtiera en un problema todavía mayor. Después de valorar seriamente adelantar al mediodía el México-Inglaterra de los octavos de final por el riesgo de tormentas eléctricas y cuestiones de seguridad, el organismo ha decidido mantener el encuentro en el horario previsto: las 18:00 horas del domingo (hora local) en el Estadio Ciudad de México. Y es que la realidad, pese al revuelo inicial, es que la FIFA nunca había hecho oficial el cambio.

