A sus 23 años, el lateral caboverdiano ha marcado el mejor gol del Mundial a Argentina en la primera parte de la prórroga para empatar el partido. Llegó al campeonato consolidado como un potente y polivalente jugador tras pasar por Portugal. Su reciente y millonario traspaso al Trabzonspor avala el despliegue físico de un carrilero con espíritu de extremo.

