<strong>La NBA, en muchas ocasiones inmisericorde, puso sus focos sobre Trae Young</strong>. El chico, por estilo, llamado a suceder a Stephen Curry, a rivalizar con Luka Doncic o a formar un proyecto ganador caía a los infiernos. Considerada la estrella más sobrevalorada, el jugador imposible de contener por personalidad… Señalado. Y eso sólo se puede cambiar sobre la pista. Casi como acto reflejo, <strong>Trae volvió. Y da vida a unos Atlanta Hawks que suman su primer triunfo ante los mega favoritos Boston Celtics.</strong>

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