El anuncio de Rafa Nadal de que se alejará varios meses del tenis profesional deja fuera de Roland Garros al dominador absoluto de la tierra batida. Su lenta recuperación de una lesión muscular permite vislumbrar el final de una carrera tan sufrida como laureada: “Mi intención es que el año que viene sea elúltimo y pueda jugar los torneos que me han marcado”, ha explicado este jueves el español, a dos semanas de cumplir 37 años, dejando su retirada en suspenso. El balear está empatado con Novak Djokovic como el tenista con más Grand Slam de la historia, con 22 títulos. Deja un listón alto para el futuro inmediato, después de competir durante casi dos décadas para elevar la cifra que hoy mide la excelencia en el deporte de la raqueta y que el serbio puede aprovechar para batir. Cuando Roger Federer ganó su primer grande en 2003, la vara estaba en los 14 trofeos de Sampras y al podio se podía acceder con nueve títulos, pero el precio se ha disparado: en dos décadas de dominio, Roger Federer, Novak Djokovic y Rafael Nadal lo elevaron sucesivamente hasta los 20, 21 y 22 trofeos.

