El rico vocabulario taurino lo explica a la perfección: se armó el taco. Es esa expresión que se refiere a montar un jaleo y es lo que ha golpeado al Gran Premio de Italia de Fórmula 1. Pero no por lo que ocurre en Monza, y sí por esa decisión que saltó a la luz durante los instantes iniciales del primer entrenamiento libre. En concreto, la pérdida del podio de Pierre Gasly en Mónaco que ya había ganado una semana después de esa cita. Y que termina en el segundo cajón de la carrera de Isack Hadjar. Pero la cosa está más que caliente.

