La clase de Kang-in Lee y de Baena le dio al Atlético el triunfo en su estreno liguero ante un Málaga muy digno pese a su condición de recién ascendido. Con el partido cerrado y pasada la hora de juego, el coreano meneó las caderas y arrancó de izquierda a derecha para sacarse una rosca impecable. Baena dibujó una parábola a la escuadra que pegó por abajo en el travesaño en un libre directo de escuela. Los dos ejecutores del Málaga lucen el dorsal siete y diez respectivamente y sobre ellos recae la responsabilidad de hacer olvidar a Griezmann. El francés era un siete y un diez a la vez.

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