La cuarta etapa de la Volta a Catalunya estaba destinada a ser una de las jornadas decisivas de la clasificación general; sin embargo, la previsión de rachas de viento de hasta 90 km/h en la cima de Vallter provocó que la organización se viese obligada a modificar el recorrido. De esta forma, la etapa, con salida desde Mataró, finalizó en el municipio de Camprodon, punto donde debía comenzar la ascensión decisiva.

