Existe un Manchester City con Rodri Hernández y otro muy distinto sin él. Y es que, aunque suela decirse que se nota más cuando no puede estar sobre el césped, es evidente crecimiento del conjunto ‘cityzen’ en las últimas semanas —ocho partidos invictos y 13/15 puntos en Premier— ha coincidido con la regularidad que, más un año después, está comenzando a encontrar el que fuese reconocido como Balón de Oro en 2024.

