El declive de los ajedrecistas de élite, tanto hombres como mujeres, suele empezar entre los 35 y 40 años. Pero los hechos indican que Alexandra Kosteniuk, quien cumplirá 39 en abril, desea ser una de las excepciones. La rusa, residente en Francia, juega con la bandera de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) y quiere cambiarla pronto por la suiza. Hoy ha logrado con claridad su 3ª victoria consecutiva, sobre la alemana Dinara Wagner, en el Gran Premio Femenino que doce jugadoras disputan en Múnich.

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