Espectacular. Andaba el Madrid un poco espeso (hubo tímidos silbidos en el primer tiempo, incluso) cuando llegó el Pichichi del Mundial y abrió el marcador. Un buen gol. Luego volvió a romper el empate con otro gol, ya en la segunda parte. De nuevo un gran gol tras un gran pase de Bellingham. Y a diez minutos del final hizo su primer «hat trick» esta temporada con otro gol. Un señor gol, por cierto, con la pierna izquierda y levantando el balón por encima del portero. Pero, además de eso, como ya demostró en Cornellá y antes en Alemania, demostró estar en un estado de forma y con una velocidad como si no se hubiese ido de vacaciones, esto es, como si siguiera en el Mundial.

