Ya dijo <strong>Simeone </strong>días atrás que cualquier cosa que concerniera a<strong> Joao Félix</strong> no se trataba igual que si el protagonista era <strong>Cunha</strong>, <strong>Correa</strong>, <strong>Morata </strong>o <strong>Griezmann</strong>. Haga lo que haga, dentro o fuera del campo, tiene recorrido. Pero como se trata de fútbol y El Cholo se guía por el rendimiento… el debate está servido. No podrá evitar que su lenguaje corporal no sea una oda a la entrega, pero los goles mandan. Y más si en el primero, aunque mediara la ayuda de Luis Hernández, dibujara una media volea para enmarcar. O si el disparo para firmar el segundo pareciera que salvaba un punto. Con lo que no contaba el luso era que el <strong>Cádiz </strong>iba a acabar estropeando su fiesta en el último suspiro.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *