Después de dar el gran golpe contra Alemania (1-2), cientos de japoneses no dudaron en visitar al dios del pie. Su santuario se encuentra en Toyonaka, en la prefectura de Osaka, y el lugar se ha convertido en un punto de peregrinación cuando llega un Mundial. En las horas previas al segundo duelo de su selección, ante Costa Rica, la asistencia al templo se multiplicó y el sacerdote leyó una oración sintoísta. De nada sirvió esta vez. La gesta con los germanos derivó en desgracia frente a los ticos (1-0) y abocó a los asiáticos a otra invocación divina para entrar en octavos (necesita ganar a España -20.00, La 1 y Gol Mundial- si no quiere depender de una carambola en el otro duelo del grupo).

