Una juez de Madrid ha anulado una multa de velocidad de la DGT de 300 euros y dos puntos después de cargar duramente contra las pruebas aportadas por la Administración. La magistrada llega a hablar de “impresentables fotografías” y de una “más que defectuosa actuación” en una sentencia que vuelve a poner el foco sobre cómo se tramitan muchas sanciones de radar.

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