Corrían tiempos de urgencia en la defensa del Real Madrid. Tras una temporada turbulenta, Xabi Alonso necesitaba certezas y fiabilidad inmediata a su llegada. Sin margen para probaturas, a Dean Huijsen le han bastado dos partidos para dejar de sonar como una apuesta de futuro. No ha necesitado rodaje, ha llegado de Bournemouth con el guion bien aprendido. Gracias a ello, su figura ya tiene peso y se asemeja a lo que el Madrid venía buscando: un central con voz propia.

