La relación de Donald Trump con el golf es larga. Simbólicamente, su ‘cuartel general’ se encuentra en el club de su propiedad en Mar-a-Lago, en Florida. No es, por supuesto, el único que posee. Sabido es que el actual presidente de los Estados Unidos es el ‘director’ de una red de una veintena de campos, por supuesto todos del máximo lujo y calidad, en Estados Unidos y también en lugares como Irlanda, Indonesia, Emiratos Árabes, Reino Unido o Puerto Rico.

