La competición más antigua del mundo ofrece las historias más contemporáneas. La Copa inglesa busca durante este fin de semana a sus 16 últimos protagonistas y entre ellos tiene opciones de colarse un único equipo que no habita en el escalafón profesional, el Wrexham, un equipo galés que juega en la quinta división inglesa y que recibe al Sheffield United, de la segunda categoría. La epopeya suele repetirse en una competición en la que el sorteo es puro (ayer se enfrentaron Manchester City y Arsenal y ganaron los primeros por 1-0) y se abre a modestos peleones. Lo extraordinario está en el pelaje del Wrexham, un club controlado por Ryan Reynolds y Rob McElhenney, dos actores norteamericanos que documentan de inmediato toda su peripecia en una serie de televisión, Welcome to Wrexham, que se emite en todo el orbe a través de múltiples plataformas (en España lo hace Disney+). “Están ocupados en poner Wrexham en el mapa como nunca antes se ha hecho”, deslizó el rey Carlos, que junto a su esposa Camilla visitó el feudo del club el pasado mes de diciembre para celebrar una de las últimas determinaciones de Isabel II, la de concederle a la villa, de 63.000 habitantes, el estatus de ciudad.

