Tener el mojo, la sonrisa del jugón, tener la flechita para arriba… Muchos han tratado de ponerle nombre a lo largo de la historia a ese aura que envuelve a algunas personas que las hace diferentes. Especiales en lo suyo. Eso que hace pensar que cuando le llega el balón, puede pasar de todo. <strong>Raphinha </strong>pertenece a ese club y alguno, como el que escribe estas líneas, no se había enterado hasta esta semana.

