Polonia había sido hasta ahora la sensación del Eurobasket (con permiso de España) tras plantarse en los cruces y cargarse a Eslovenia en cuartos de final. Sin embargo, lo suyo fue el sueño de una noche de verano. Ante Francia volvió a ser un equipo terrenal, demasiado quizá, y cayó desplomada ante el músculo de los galos, que impusieron su físico ante un apocado rival al que avasallaron desde el salto inicial hasta el final propinándole una paliza humillante que pasará a la historia (54-95). Y no se dejen llevar por el abultado resultado, los galos tampoco firmaron el mejor partido de su vida. Ni siquiera de este campeonato. Pero enfrente había un fantasma.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *