En el reencuentro con su estadio de La Cerámica tras cerca de ocho meses de obras, a su regreso del exilio del Ciutat de València, el Villarreal se metió en el bolsillo el derbi ante el gran rival de la capital. En un duelo de llegadas, goles, errores y alternativas, el once de Quique Setién, mejor en el segundo acto y más enérgico con los cambios, ganó a balón parado cerca del final del choque. El recién llegado Setién suma tres puntos para ganar en raigambre mientras que la legión de Gattuso vuelve a flaquear.

