El lío estuvo servido en San Mamés desde antes de que comenzara el partido. El homenaje a los campeones del Mundo, Unai Simón, Nico Williams, Laporte y Luis de la Fuente se resolvió en tablas entre pitos y aplausos. Y ese desacuerdo en la grada, que hace de una suerte de coro en la tragedia griega, ese que avisa, guía, mide y dirime, se tradujo en un Athletic desnortado y que pagó muy caro los errores. El Sevilla no perdonó y los tres puntos se fueron a Nervión, que sella pleno de victorias en estas dos primeras jornadas.

