La idea de Hansi Flick no sorprendió a sus jugadores. A algunos, en cambio, los irritó. El preparador alemán, en cualquier caso, se mantuvo fiel a su plan y, con el PSG en la mira, optó por hacer rotaciones sin importarle que el Barcelona se estuviera jugando el liderato de la tabla, tras la goleada del Atlético al Real el pasado sábado.

