Amanece el día con novedad. El programa de entrenamientos facilitado por Roland Garros refleja el nombre de Carlos Alcaraz, quien los días previos había decidido trabajar exclusivamente en el hotel para preservar el físico. “Pero es simplemente una decisión que hemos tomado, porque lo hemos considerado y nos ha ido bien; no es nada relacionado con lesiones u otras cosas. Llevamos mucho tiempo haciéndolo”, precisa Juan Carlos Ferrero, que ante la excitante semifinal que se avecina –el viernes, frente a Novak Djokovic– atiende a los enviados especiales a París y disecciona un pulso que promete emociones fuertes: la gran sensación del momento, su chico, frente al totémico campeón de los Balcanes, con 22 grandes y una inmensa historia a las espaldas.

