Ferrari ha trasladado su obsesión por la velocidad a un escenario insólito para él hasta ahora: el mar. En un astillero situado junto a Camp Darby, entre Pisa y Livorno (Italia), Il Cavallino Rampante está dando forma a un barco que parece llegado del espacio y cuyo casco, gris ceniza y amarillo, recuerda más a un ovni que a un velero. Está inspirado en dos deportivos de la casa: el F80 y el Luce, su nombre es Hypersail y su objetivo, volar sobre las olas a 100 kilómetros/hora para desafiar los récords de la navegación oceánica. 

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