El Barça se despidió de la Champions después de pasar por caja y recoger un talón de 2,8 millones en Pilsen. El dinero tenía su importancia en un partido de engorro y sin historia a efectos de clasificación en la máxima competición de Europa. Los goles ayudaron en cualquier caso a pasar una noche de difícil digestión futbolística y económica para el Barcelona después de ser relegado a la Liga Europa —y dejar de recaudar 20 millones— en un grupo comandado por el Bayern y el Inter. El Viktoria ni siquiera sumó un punto, abatido fuera y en casa, también por el Barça.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *