Xabi Alonso solo lleva cuatro meses ejerciendo como entrenador del Real Madrid, con unas breves vacaciones veraniegas de por medio, y Fede Valverde ya ha tenido tiempo de pasar de la felicidad y la exuberancia del comienzo a la desorientación desesperada de estas semanas. En junio, en el Mundial de Clubes, flotaba. Hasta rozó un gol de chilena a la Juventus. “Estoy feliz, estoy disfrutando”, dijo después de ganar ese partido de octavos. “Cuando uno se encuentra bien mentalmente, todo fluye de otra forma muy positiva”. Hasta que deja de fluir.

