“¡Saltadores del mundo, levantaros y conoced su nombre, porque ha muerto Ralph Boston!”, clama Carl Lewis, y con él, con uno de los más grandes de la historia del atletismo, lloran los aficionados y los viejos atletas, los que quisieron ser como él, pues a todos emocionó Ralph Boston, saltador de longitud norteamericano, fallecido el domingo, pocos días antes de cumplir 84 años. “Fue mi ídolo de niño y la persona que más influyó en mí. Ya echo de menos su voz y su apoyo. Él cambió el deporte”, añadió en las redes Lewis, cuatro veces campeón olímpico de longitud, nunca plusmarquista mundial.

