Tres duros años en blanco en <strong>LaLiga,</strong> han provocado que el <strong>Barça</strong> se haya volcado y vaciado en la celebración del deseado título. Tras el breve, e interrumpido, festejo en el <strong>RCDE Stadium,</strong> la rúa del lunes pasado por las calles de la <strong>Ciudad Condal,</strong> la cena del vestuario del jueves… llegó el ansiado encuentro de los de <strong>Xavi </strong>con la grada del <strong>Camp Nou</strong>. Los jugadores han compartido esta noche, felices y satisfechos, en su casa con su gente el peleado y codiciado trofeo. Los seguidores han disfrutado durante todo el encuentro, no han parado de cantar <em>campeones, campeones</em> a pesar de tener el marcador en contra desde el minuto seis, pero han estallado de júbilo cuando <strong>Sergio Busquets </strong>ha cogido, en el palco, el galardón de manos de <strong>Luis Rubiales</strong>, presidente de la <strong>Real Federación Española de Fútbol (RFEF</strong>).

