Qatar a la vista. Esta jornada FIFA fue la última curva antes del Mundial. Desde los cinco continentes ya se avista Qatar, con algo de miedo y con algo de ilusión, que son dos de los materiales con que está hecha la incertidumbre. Más allá de la polémica sede elegida y de la extraña fecha programada, un Mundial es el acontecimiento máximo que reserva el fútbol. Con la excepción de Italia, estarán presentes las selecciones clásicas, todas las campeonas del mundo más Holanda, escuela a la que este juego le debe mucho. Pero en esta ocasión hay que tomar en consideración a países europeos que han experimentado una gran evolución en los últimos años y que, siguiendo el ejemplo de Croacia, se sienten con derecho a disparar sus expectativas a nada que los astros se alineen a su favor.

