Estados Unidos volvió a sonreír en un cruce mundialista más de dos décadas después. La selección de Pochettino, que cumplió con su condición de favorita en el duelo ante Bosnia. Con Pulisic de regreso al once tras dejar atrás los problemas físicos que marcaron su estreno en el torneo y con la mayoría de sus titulares de vuelta, los estadounidenses lograron superar una eliminatoria de un Mundial por primera vez desde 2002. Bosnia, que afrontaba el partido más importante de su historia al disputar por primera vez una eliminatoria mundialista, se topó con una selección que no dejó escapar la oportunidad.

