De la Fuente nos mostró en Puebla el llamado a ser su equipo de gala… a falta de Lamine y Nico, de cuya recuperación plena dependen muchas de nuestras posibilidades en el Mundial. Lo que vimos (en el primer tiempo, el segundo fue un carrusel de cambios) fue el resto y dio muy buena pinta de mitad para arriba. El trío Rodri-Pedri-Fabián carburó y Oyarzabal está en tal grado de seguridad y atrevimiento en juego y en disparo que ha alcanzado vitola de jugador grande. Le flanquearon Ferran Torres, que se acredita como el cuarto delantero, buen repuesto en cualquiera de las tres posiciones, y Álex Baena, que a mi juicio no da para tanto. La baja de Fermín se ha de notar mucho, porque él sí hubiera sido un buen reemplazo de Nico. O incluso más que eso.

