España ha vuelto. Nunca acabó de irse, por más que un puntual patinazo dejara a la selección fuera del pasado Mundial. Fue apenas un paréntesis para cultivar el relevo en el banquillo y una mezcla generacional en la pista, y para aumentar el hambre de victoria en las grandes citas. Así desembarcó el grupo que ahora dirige Miguel Méndez en este Eurobasket y, una vez sacudidos los nervios por el traspié inicial ante Letonia, el equipo ha acelerado hacia la cima. La selección barrió a Alemania en los cuartos, se enfrentará este sábado a Hungría en semifinales ya en la lucha por las medallas, y se aseguró de paso un billete para el preolímpico que dará acceso a los Juegos de París 2024. Todo después de un partido colosal en defensa, su sello eterno.

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