“Esto es un amistoso”, comentaba el eterno Nikola Karabatic (38 años) antes del partido, en el que guardó descanso. Quizás por eso. Después de tantos duelos abrasivos entre los dos conjuntos y más de un drama para el bando hispano, el que cerró la segunda fase del Mundial se presentó sin agobios. Ambos estaban clasificados para cuartos y ni siquiera podían especular con el rival a elegir en la siguiente estación. Alemania y Noruega se jugarán este lunes (20.30) las dos primeras plazas del grupo 3. Ellos sí tendrán la tentación de escoger.

