Ni una gran vuelta sin dejar alguna exhibición para la historia. Tadej Pogacar ha dejado vista para sentencia su primera vuelta después de cumplir con los pronósticos en Andorra y destrozar algunas de las ascensiones míticas del Principado. En Beixalis y Ordino, dos puertos icónicos y exigentes, ha rebajado las marcas históricas con números dignos de un extraterrestre.

