Aston Martin decidió agarrar el toro por los cuernos. No negar la mayor, tampoco ocultar sus problemas o dudas y aterrizó al primer jueves del año, el del Gran Premio de Australia (domingo, 05:00 horas, DAZNF1), admitiendo que apunta a un inicio de año complicado. El problema sigue siendo el mismo que detectó Honda después del test de Bahréin, las vibraciones del motor. Y puede ser un auténtico drama si las primeras medidas correctoras desde Sakura no solventan la situación.

