Hay dos imágenes tristes que el sábado unieron de alguna manera al Etihad Stadium con el Camp Nou. A un lado, en Mánchester, Bernardo Silva era el último jugador en abandonar la cancha después de saludar a los aficionados y entregar su camiseta a un hincha del City. El compañero Roger Pascual incluso escuchó una voz de uno de los seguidores que aplaudían al portugués: “¡Visca el Barça, Bernardo!”. La liturgia sonó a despedida de un futbolista que solo ha disputado 37 minutos contra el West Ham y el Bournemouth. El suplente Bernardo Silva seguramente llegó a tiempo para ver luego por televisión el partido que al otro lado, en Barcelona, disputaban los azulgrana contra el Rayo y que acabó con el lamento de Xavi: “Ha sido una lástima y estoy decepcionado; empezar así no es lo mejor”, argumentó el entrenador tras el 0-0. Xavi y Bernardo Silva esperan compartir equipo muy pronto porque el técnico quiere fichar a un centrocampista que se deja querer después de perder protagonismo en el equipo de Guardiola.

