Pedro Sánchez se ha situado en el centro del debate político tras su pulso con Donald Trump. El presidente del Gobierno de España afirmó que no quería ser cómplice del ataque y recordó episodios como la guerra de Irak y sus consecuencias. El dirigente socialista exigió, literalmente, a Estados Unidos y a Israel que detengan el conflicto «antes de que sea demasiado tarde». Trump, por su parte, amenazó con romper las relaciones comerciales con nuestro país. La postura de Pedro Sánchez ha llamado la atención de la prensa estadounidense.

