Mohamed Ouahbi nunca tuvo la carrera que suele llevar al banquillo de una selección en un Mundial. No fue futbolista ni construyó su carrera levantando títulos en la élite. Durante media vida fue profesor de educación física. Enseñaba a niños de entre seis y doce años en un colegio de Bruselas. Cuando terminaban las clases, cambiaba las aulas por los campos de entrenamiento para seguir haciendo exactamente lo mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *