El portero Hernán Galíndez firmó a principios de 2022, muy cerca ya de cumplir los 35 años, el mejor contrato de su carrera, como confesó él mismo. Después de nueve temporadas en la humilde liga ecuatoriana, dio un pequeño salto hasta el Universidad de Chile, la conocida U, donde nada más llegar se convirtió en un fijo en el once. Y, poco después, coronó su ascensión tardía con el gran hito de su vida deportiva: clasificarse para el Mundial de Qatar con su selección de acogida, Ecuador. Originario de Rosario (Argentina), le bastó ese largo periodo en el torneo local del país para nacionalizarse (allí no son necesarios antecedentes familiares) y que se le abra el cielo ante la expectativa de disputar la Copa del Mundo del próximo otoño en el Golfo Pérsico.

