Luis de la Fuente decía compungido al acabar el España-Egipto de Cornellá que el lamentable espectáculo dado por parte del público en las gradas no es fútbol. El seleccionador parece buena persona además de buen profesional. Por eso le duele lo suyo, pero se equivoca: lo que pasó en las gradas de Cornellá es fútbol.

