Cuando el Borussia Dortmund creía que se le escapaba el fichaje de Jobe Bellingham recurrió a su hermano, Jude, que jugó con ellos tres temporadas. Esa era precisamente la razón por la que se resistía, pero necesitaban un golpe de efecto. A finales de mayo, Jobe, que nunca se ha enfrentado a Jude, recibió un mensaje que señalaba un detalle del cuadro del Mundial de Clubes: el Dortmund y el Real Madrid podrían cruzarse en cuartos. Aceptó la oferta, su fichaje del Sunderland se anunció el 10 de junio y el torneo deparó el cruce tan deseado por ambos, este sábado en Nueva Jersey (22.00, Dazn). Pero Jobe no podrá jugar. Y se enfureció cuando lo supo.

