Todos los clubes -grandes, medianos y pequeños- tienen sus mitos de la época anterior a la llegada de la televisión global y de Internet. La parroquia local acepta, incluso, compararlos con los que hasta ese momento eran las dos grandes referencias: Maradona y Pelé. Siempre habrá alguien que asegure que el jugador en cuestión tenía el mismo nivel de talento que el astro argentino o el brasileño, pero que las lesiones, la mala suerte o la vida en general lo habían privado de llegar más lejos. En los últimos años se popularizó -y comercializó- un póster en el que se podía leer: Pelé good (bueno, en inglés); Maradona better (mejor); George Best, en un juego de palabras que aprovechaba el apellido del delantero norirlandés para decir que había sido el mejor.

